Los 5 personajes femeninos más intensos de novelas y series

personajes femeninos

Existen verdades universales que resultan políticamente incorrectas y que conectan con una pequeña o gran minoría del público femenino: nos gustan las novelas y series protagonizadas por mujeres.

Nos identificamos con los personajes femeninos, sean traficantes de drogas, madres solteras atormentadas, prostitutas de lujo, abuelas que venden brownies aderezados con marihuana o mujeres normales de vidas anodinas.

Sin embargo, no siempre consiguen su propósito de entretenimiento. Al menos en lo que a mí respecta.

Hay alguna protagonista de novela, película o serie a la que gustosamente daría un par de bofetadas. Por el mero placer de hacerla callar o entrar en razón.

Lamento haber empezado con una verdad tan incómoda. No soy violenta, no creo en la religión de los golpes, pero a veces, solo a veces, el mero hecho de imaginar que le cruzas la cara a alguien relaja.

En la vida real, tiendo más al rollo zen o la estrategia del caracol, pero con los años, y desde que le hablo a la tele como si fuese mi prima de Zaragoza, tengo los nervios a flor de piel y determinadas actitudes me crispan. ¡Y no imaginas cuánto!

Normalmente, se trata de personajes intensos, en el sentido peyorativo de la palabra. Pero no me voy a explayar haciendo una disertación sobre qué significa para mí ser una intensa. Voy a contarte quiénes fueron las causantes de mis taquicardias más persistentes, y con suerte, hasta coincidimos.

LA INTENSA POR EXCELENCIA: El Diario de Noah, la película.

No te equivoques, Noah no es la intensa. Noah es el novio de la intensa.

Supongo que te acordarás de este dramón romántico. Tiene ya unos años y es posible que la hayan programado unas 150 veces en las distintas cadenas de televisión. Y segura estoy de que, si busco, la encontraré en alguna plataforma de pago.

La intensa es Allie, la novia de Noah. Prototipo de niña rica norteamericana que pasa los veranos en un lugar encantador, donde conoce al guapo del pueblo y que, lamentablemente, es de clase baja, totalmente indigno para la niña de marras.

Allie se enamora, y llora, llora mucho mientras Noah, con una paciencia infinita, no la manda a la mierda en ninguna ocasión.

Allie es intensa porque se pasa la película entera (y es larga) en un drama desproporcionado, llorando a moco tendido y en un ahora sí, ahora no que exaspera.

Espero que la hayas visto, porque voy a hacer un spoiler de libro.

Solo consigo tolerar a esta mujer tan pesada cuando pierde la memoria y el pobre Noah la sigue aguantando en el asilo.

Que alguien le ponga un pedestal a ese buen hombre, hagan el favor…

 

LAS INTENSAS DE FEDERICO MOCCIA: Perdona si te llamo amor, la novela.

Me enamoré de esta novela por la portada. Un título escrito a mano, una portada blanca, colores marineros blancos y rojos, un faro… En definitiva, un canto de sirena para una enamorada del mar.

Y sucumbí a ella embelesada por su canto.

A las pocas páginas ya me di cuenta de que nuestra relación no iba a ser tan idílica como prometía.

Por si no has leído la novela, trata de la relación romántica entre Niki, una jovencísima de 17 años y un tipo bastante más madurito llamado Alessandro, que comienza tras un pequeño accidente de tráfico.

Ella atraviesa la ciudad en vespa y él en un coche de señor.

Cierto que la edad de la protagonista podría ser la disculpa perfecta para tanta intensidad, pero mis nervios no entienden de edades.

Por muy madura que se empeñe el autor en dibujarnos al personaje, es una niña, y quien con niños se acuesta, meado se levanta.

Leí esta novela cuando salió, hace la friolera de 13 años, y nunca imaginé que la vida real podría ser tan parecida. Tengo la (mala) suerte de haber sufrido la misma historia con mi hija aborrescente. Otra intensa, ahora que no me oye ni me lee…

Ella es una fan incondicional de películas basadas en novelas de este autor y protagonizadas por Mario Casas. Se las sabe de memoria...

Esta novela tuvo una segunda parte que no tuve el valor de intentar leer. Me aterraba la idea de caer en la tentación de quemar sus páginas ante la imposibilidad de poder abofetear a la niña.

Que le estoy cogiendo el gusto a los guantazos mentales.

la protagonista de jane the virgin

INTENSIDAD VIRGINAL: Jane the Virgin, la serie (de mis amores).

Por mucho que me cueste reconocerlo, y a pesar de que sigo enganchada a esta serie de la que me tragué 100 capítulos en una semana y media, Jane era una intensa.

Y por mucho que quiera, no puedo justificarla.

Su vida giraba obsesivamente en torno a la verdad. Y no es que a mí me parezca bien andar mintiendo a diestro y siniestro, que no, que profeso la sinceridad con ahínco, pero… ¡tanto!

Os pongo en antecedentes: Jane se debate entre dos hombres.

Uno de ellos es Rafael, un moreno con cara de chulo y más pasta que si fuera italiano. Con pantalones y camisas que marcan todo lo que pueden sin quedar ordinario, con sonrisa canalla… No sigo, que babeo.

Luego está Michael, que es bueno, policía, rubio y blando, un tanto condescendiente y capaz de dejarlo todo por Jane. Incluso a ella.

Una serie tipo telenovela tiene que estar plagada de tópicos del género. Y mentiras. Muchas mentiras. Por lo que Jane se pone intensísima…

Vamos a ver, Jane, ¿cómo vas a dejar pasar la oportunidad de un buen revolcón con un tipo porque te mintió al decir que había ido a comprar leche pero no lo hizo? ¿No conoces las tiendas de 24 horas?

¡Niñaaaaaaa! ¿Tú has visto el six pack de ese hombre?

Pues eso, que echo tanto de menos la serie que me he planteado volver a verla, pero si Jane no cambia un poco, me temo que no vamos a acabar siendo buenas amigas.

los personajes femeninos de megan maxwell

LAS INTENSAS DE MEGAN: Lo siento por sus novelas, Sra. Maxwell.

Se me van a echar los lobos encima para sacarme los ojos, pero no puedo soportar a las mujeres de la excelsa Megan Maxwell. Son intensísimas. Incluso las que aparecen como aguerridas guerreras en sus portadas.

Vienen disfrazadas de una seguridad que no tienen.

Por poner solo un ejemplo, de la última novela que he leído de la autora, Deseo Concedido, existe tanto vaivén (y no hablo solo del vaivén sexual, que este libro está lleno de meneos) emocional, de amor sí, amor no. Te quiero. Te odio. Te necesito. Me sobras. Que aburre. Incluso te planteas si no habría sido todo mucho mejor con menos rollo, si no habría quedado más redonda la historia…

En muchas ocasiones menos es más, ¿no es eso lo que dicen?

Pero, claro, ¿quién soy yo? Estoy hablando de Megan Maxwell y sus 2,5 millones de ejemplares vendidos.  

¡Soy una kamikaze!

la protagonista triste

LA INTENSIDAD DE LA TRISTE: La Luz de Candela, la novela de Mónica Carrillo.

Mónica Carrillo me gusta hasta cuando limpia el baño. Adoro el brillo vivaracho de sus ojos, que sonríen permanentemente.

No le increpo cuando da las noticias del fin de semana, y es de las pocas que ostentan ese título. Ya os he contado que según voy cumpliendo años mantengo serias disputas con televisión y radio. Como si me oyeran.

Probablemente porque no me encaja la tristeza con ella, no pude soportar la intensidad de Candela, la protagonista de su primera novela.

Constantemente triste, inmersa en un mundo triste, pegada de manera enfermiza a todo lo que hacía que su mundo fuera aún más doloroso…

No puedo con los dramas. Como dice Alaska, es mejor llenarse la vida de comedias entretenidas.

A pesar de los pesares, Mónica Carrillo sigue siendo una de mis personas preferidas. Así que ha entrado en esta lista porque no quiero disculparla por mucho que me duela.

Como verás, me he despachado a gusto. Aunque en ningún momento he dicho que no se trate de buenas novelas, películas o series. Solo digo que sus protagonistas femeninas me cansan hasta el agotamiento.

¿Y tú? ¿Guardas animadversión hacia algún personaje concreto? Compártelo conmigo, me encantará leerte.

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