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Mucho había tardado padre en mencionar mi lamentable estado. Lo normal es que hubiera actuado primero y hablado después, pero tal vez el perfume a miedo que me acompañaba en ese momento había despertado su compasión.
—Algo. Lo he visto venir hacia mí como un demonio, fauces abiertas...
Había sido una fiesta maravillosa, una Nochevieja inolvidable. Jamás hubiera imaginado celebrar la última noche...
Iba a hacerlo. Saldría de casa, cogería el coche y atravesaría esa ciudad teñida de...